VZ FIGUERES · La nave se entrega, no solo se vacía

Equipo de vaciado industrial para Figueres y el corredor del Alt Empordà, con inventario de activos, gestor autorizado, dossier de residuos y acta de entrega firmada al cerrar.

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VZ FIGUERES nació de una observación bastante simple sobre este oficio: todo el sector vende exactamente lo mismo. Oferta sin ningún tipo de compromiso, residuos gestionados, agilidad y una fotografía de la nave despejada.

Ninguno pone precio a lo que el cliente persigue de verdad, que es lograr que la propiedad dé el inmueble por bueno y suelte el dinero que le tiene bloqueado. Esa diferencia parece de matiz y no lo es en absoluto: cambia el orden del trabajo, cambia lo que se mira durante la visita, cambia lo que se documenta y cambia lo que se discute el último día.

Montamos la empresa girando alrededor de ese instante, y por eso lo primero que entregamos no es un camión aparcado en la puerta sino una lectura: qué obliga tu contrato a la hora de restituir esto. El segundo pilar es el inventario.

El contenido de una nave no es una masa uniforme que se pesa y se saca; son partidas con salidas muy distintas, y acertar con esas salidas es exactamente donde aparece o desaparece el margen. Un equipo con demanda de ocasión no debería irse al peso. Una estructura sana vale mucho más completa que cortada.

Aquí el trabajo se mide por la firma del final, no por los viajes del camión

El metal clasificado por familias cotiza y a granel no. Hay artículos todavía útiles que, si el titular lo autoriza, pueden ir a entidades receptoras. Y hay una franja sensible: producto con marca, utillaje, plantillas, expedientes y discos que no deben circular por ningún sitio y que se destruyen con justificante.

Todo eso se anota ubicación por ubicación, se tasa y aparece restado en la oferta antes de la firma. No al terminar. El tercer pilar es el que nos ha hecho distintos precisamente aquí, en el Alt Empordà, y tiene que ver con la geografía.

Trabajar en Figueres significa entrar a menudo en naves que existen porque la frontera está a veinte kilómetros: plataformas de cross-docking, almacenes de tránsito, bases de transitarios y agencias de aduanas, delegaciones de grupos con sede en Francia.

Cuando una de esas naves cierra, la parte difícil no suele ser el volumen sino la titularidad y el régimen de lo que hay dentro. Hemos aprendido a preguntar, antes que nada, tres cosas que casi nadie pregunta: qué hay aquí que no sea tuyo, qué hay aquí que todavía no esté despachado y qué hay aquí que tenga que volver al otro lado.

El inventario: el contenido no es una masa uniforme

Del equipo hay poco que novelar y nada que inventar. Operarios hechos a moverse dentro de un polígono que sigue funcionando, formados para trabajo en altura y para manejar carretilla, con seguro de responsabilidad civil al corriente y con la manía de anotar por escrito lo que van haciendo. Coordinamos accesos y horarios con las naves vecinas cuando el vial es estrecho o compartido, algo habitual en los sectores más veteranos de la ciudad, y ajustamos el calendario a la ventana de actividad del cliente cuando la nave todavía está operando.

El cierre no varía nunca: carpeta con el recuento rubricado, reportaje comparado del estado anterior y posterior, justificante de traslado de cada flujo con su clasificación y su destinatario, comprobantes de destrucción si los hubo, y acta de entrega. Puedes ver el detalle de cada fase o consultar las zonas del Alt Empordà donde intervenimos.

ContratoLo leemos antes de presupuestar
4 destinosInventario de activos valorado
FronteraPapeles resueltos antes de cargar
ActaLa nave se entrega firmada

Adónde queremos llevar cada nave que se nos encarga

Queremos que en el Alt Empordà devolver una nave deje de ser una negociación tensa y pase a ser un trámite documentado. Eso nos fuerza a dos costumbres poco rentables de cara a vender: callarnos el importe mientras no hayamos pisado el interior, y adelantar qué partidas no van a recuperar nada y qué tareas quedan fuera de nuestras manos.

Misión

Conseguir que cada nave que vaciamos en Figueres y en el Alt Empordà sea aceptada sin discusión por quien tiene que recibirla, sustituyendo el camión y la escoba por lectura del contrato, inventario valorado, papeles resueltos en origen y un expediente que aguante la revisión de un propietario, un comprador o un administrador concursal.

Visión

Que en el corredor del Empordà devolver una nave deje de ser una negociación incómoda y pase a ser un trámite documentado, y que ningún titular pierda meses de aval por una solera sin reponer, por un palé que no era suyo o por un papel de residuos que nadie guardó.

Cuatro reglas que no se negocian dentro de una nave

Nos guían cuatro reglas: método, porque nada se retira sin saber qué exige el contrato y de quién es cada cosa; franqueza, porque los plazos y lo irrecuperable se dicen tal cual; trazabilidad, porque cada flujo debe dejar papel; y consideración con el entorno, porque alrededor hay naves que siguen produciendo mientras nosotros cargamos.

Método

No se carga nada hasta saber qué obliga el contrato, quién es dueño de cada cosa y adónde tiene que ir cada partida.

Franqueza

Contamos qué tiene salida y qué no, dónde termina nuestro alcance y qué fechas son creíbles, aunque esa conversación nos deje sin el encargo.

Trazabilidad

De cada flujo queda un justificante y de cada obra queda un recuento firmado, porque la palabra no sirve delante de un perito.

Respeto por el sitio

Los polígonos del corredor siguen funcionando mientras nosotros trabajamos: viales, franjas horarias y vecinos se acuerdan antes de mover el primer palé.

Lo que queda firmado al entregar la nave

Asumimos tres compromisos concretos: que la oferta salga una vez recorrida la nave y jamás antes, que lo recuperable aparezca restado dentro de ese mismo documento, y que el encargo termine con una carpeta completa de recuento firmado, imágenes, justificantes de flujo y acta. Aquí tienes el detalle técnico.

La cifra sale después de pisar la nave

No damos importes por teléfono ni añadimos conceptos nuevos una vez emitida la oferta.

Lo recuperable figura en la propia oferta

Lo que aporten equipos, estructura íntegra y metal aparece restado desde el principio y no como un ajuste sorpresa al final.

Dossier de cierre en todos los encargos

Recuento firmado, reportaje fotográfico, justificantes de cada flujo y acta de entrega, sin excepciones ni versiones reducidas.

Experiencia, cobertura y medios del equipo

Acumulamos más de diez años entrando en naves de polígonos que siguen activos, con el personal formado para altura y carretilla, el seguro de responsabilidad civil al corriente y cada retirada encauzada hacia instalaciones inscritas en el registro que corresponde. No somos gestor autorizado, no publicamos cifras de satisfacción inventadas y no prometemos plazos imposibles.

Más de 12 años de experiencia

Seguro de responsabilidad civil

con seguro de responsabilidad civil en vigor para intervenciones dentro de recinto logístico e industrial

Cada salida se canaliza hacia gestores inscritos en el registro que corresponde; nosotros no ostentamos esa condición y no la simulamos

Justificantes de traslado y clasificación por flujo, recopilados durante la obra y entregados al titular al cerrar

Destrucción acreditada de producto con marca, utillaje, expedientes en papel y soportes con datos de clientes

Operarios formados para trabajo en altura, manejo de carretilla y coordinación de actividades en recinto ajeno

La cláusula, antes que el precioInventario valorado y descontadoPapeles resueltos en origenTraslados documentados en origen

Más dudas resueltas

¿Cómo queda la solera cuando levantáis una máquina anclada?

Es la pregunta que más discusiones evita y la que casi nadie plantea a tiempo. Una máquina industrial suele estar sujeta con pernos químicos o con espárragos embebidos en una bancada de hormigón, y al retirarla quedan pernos cortados, cráteres, pasos de canalización y a veces un foso descubierto. Nosotros cortamos a ras, saneamos el hueco y reponemos el pavimento en esa zona, cerramos pasos y arquetas y lo documentamos con fotografía. Si el contrato exige devolver la solera sin anclajes vistos, ese trabajo forma parte del alcance desde el principio y no es un extra que aparece al final.

¿Qué pasa con la mercancía que hay dentro y no es mía?

Se aparta antes de tocar nada, y es uno de los motivos por los que insistimos tanto en el inventario inicial. En un almacén de tránsito o en una plataforma de distribución conviven cosas con dueños distintos: palés de sistemas de intercambio que pertenecen a un pool y no a la empresa, jaulas y contenedores retornables de clientes, utillaje ajeno, mercancía de un depositante y existencias que todavía no se han despachado y siguen en régimen aduanero. Nada de eso se puede achatarrar ni destruir por decisión propia, aunque haya perdido todo su valor comercial. Lo identificamos, lo separamos físicamente, lo dejamos reflejado en el inventario y te decimos a quién hay que llamar para cada cosa.

¿Y si el residuo o el material tienen que cruzar la frontera?

Se resuelve en origen y con antelación, nunca el día de la carga. Un traslado transfronterizo de residuos no funciona como un porte normal: exige notificación previa a las autoridades competentes de origen, de tránsito y de destino, consentimiento de todas ellas antes de mover nada, un documento que acompaña físicamente al transporte y una garantía financiera, y alguien tiene que figurar como notificante y asumir esa posición. Con material que no es residuo sino equipo vendido a un comprador del otro lado, el asunto es distinto pero también documental: expedición, embalaje, gálibo y papeles de salida. En una comarca donde media docena de polígonos vive del corredor hacia La Jonquera, esto no es una rareza: es lo que retrasa las entregas.

Que la entrega la prepare quien piensa en ella desde el primer día

936 940 451
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