
La Jonquera es un caso que no se repite en ninguna otra población de la comarca. Su suelo industrial no nació de una tradición fabril sino de la frontera: aduanas, transitarios, agencias de transporte, aparcamientos de camión, almacenes de tránsito y de distribución, comercio de gran superficie orientado al cliente francés y servicios de flota. Cuando una nave de aquí cierra, lo que queda dentro se parece poco a lo que deja una fábrica.
Lo primero que hacemos en una nave de La Jonquera es una pregunta que en otros polígonos suena rara: ¿qué hay aquí dentro que no sea tuyo? En un almacén de frontera la respuesta suele ser larga. Paletería que pertenece a sistemas de intercambio y se devuelve al pool. Jaulas, cajas y contenedores retornables de clientes que vuelven con su albarán. Mercancía de depositantes que no se toca sin autorización. Equipos en alquiler o en renting. Y, con relativa frecuencia, existencias que todavía no se han despachado y siguen bajo un régimen aduanero: por muy caducadas o invendibles que estén, no se pueden achatarrar ni destruir sin regularizar antes su situación. Ese trabajo previo no genera facturación espectacular, pero es lo que evita una reclamación seria meses después.
La segunda pregunta es qué tiene que cruzar. Cuando la matriz o el comprador están del otro lado, aparecen dos escenarios muy distintos que a menudo se confunden. Si lo que se mueve es un equipo vendido, se trata de una expedición: hay que desmontarlo para transporte, embalarlo, comprobar gálibo y preparar su documentación de salida. Si lo que se mueve es residuo, el asunto es otro: el traslado transfronterizo de residuos exige, para buena parte de los flujos, notificación previa a las autoridades de origen, tránsito y destino, consentimiento de todas ellas antes de mover el camión, un documento que acompaña físicamente al transporte y una garantía financiera, con alguien asumiendo la posición de notificante. Nada de eso se resuelve en unos días. Detectarlo en la visita técnica y arrancarlo desde el principio es lo que permite entregar la nave en la fecha pactada.
En VZ FIGUERES hacemos vaciado de almacenes de tránsito y naves de servicio en La Jonquera empezando por el inventario de titularidad y de régimen, siguiendo por el desmontaje y la retirada con trazabilidad, y cerrando con reposición de solera y acta de entrega.
Qué naves y almacenes hay en La Jonquera
El primer inventario aquí no es de volumen: es de titularidad y de régimen. Marcamos qué es del titular, qué es de terceros, qué está en depósito y qué sigue sin despachar, y a partir de ese mapa se decide qué se retira, qué se devuelve y qué necesita un trámite antes de moverse.
Magatzem de trànsit
Almacenes de paso y consolidación de carga.
Base de transitari
Agencias de transporte y aduanas con oficina.
Servei de flota
Talleres, lavado y recambio de camión.
Gran superfície comercial
Locales y almacenes de venta a frontera.
Racking, existencias y paletería
Sale racking y estanterías, paletería propia y de pool separada, existencias y embalaje, mobiliario de oficina y de mostrador, equipamiento de taller de flota, metal clasificado por familias y, muy especialmente, archivo en papel y soportes informáticos con datos de clientes y expedientes, que se destruyen con certificado en lugar de retirarse sin más.
Quién nos escribe y con qué fecha
Nos llaman transitarios y agencias que cierran su base, operadores que trasladan la actividad al otro lado de la frontera, propietarios de nave que recuperan el inmueble tras un arrendamiento largo y administraciones concursales que necesitan inventario firmado y documentación incorporable al expediente.
Orden de salida y cierre documental
Concertamos la visita, levantamos el inventario de titularidad y te decimos qué trámites hay que arrancar antes de que se mueva el primer palé.
Contrato y visita concertada
Pedimos la cláusula de devolución del arrendamiento o las condiciones firmadas con el comprador y subimos a ver la nave con cita. Ese texto, y no la superficie, decide qué mejoras se retiran, en qué estado se entrega la solera y qué se va a considerar desperfecto el último día.
Inventario con cuatro destinos
Recorremos el interior partida por partida y separamos lo que se revende, lo que se achatarra, lo que puede entregarse a una entidad receptora y lo que debe destruirse con certificado. Y marcamos aparte lo que no es tuyo: palés de pool, contenedores retornables, utillaje o mercancía en depósito.
Papeles antes que camiones
Si hay material que vuelve a Francia, existencias todavía en régimen aduanero o residuo cuyo tratamiento está fuera del estado, se resuelve la documentación en origen. Un traslado transfronterizo de residuos no se improvisa el día de la carga.
Desmontaje, desanclaje y salida
Bajamos el racking por fases y en el orden inverso al montaje, cortamos y liberamos la maquinaria fijada a bancada, abrimos líneas de aire y cuadros, y cada flujo sale separado con su código LER hacia el gestor autorizado que le corresponde.
Reposición y acta de entrega
Reponemos el pavimento donde hubo anclajes, cerramos pasos y arquetas y entregamos un dossier con inventario firmado, reportaje fotográfico de antes y después, documentación de residuos y acta para que la propiedad acepte la nave.
Mercancía ajena y bienes de terceros
Revisa el resto de zonas del Alt Empordà, consulta el proceso completo o escríbenos desde contacto.
Preguntas frecuentes en La Jonquera
¿Cómo queda la solera cuando levantáis una máquina anclada?
Es la pregunta que más discusiones evita y la que casi nadie plantea a tiempo. Una máquina industrial suele estar sujeta con pernos químicos o con espárragos embebidos en una bancada de hormigón, y al retirarla quedan pernos cortados, cráteres, pasos de canalización y a veces un foso descubierto.
Nosotros cortamos a ras, saneamos el hueco y reponemos el pavimento en esa zona, cerramos pasos y arquetas y lo documentamos con fotografía. Si el contrato exige devolver la solera sin anclajes vistos, ese trabajo forma parte del alcance desde el principio y no es un extra que aparece al final.
¿Qué pasa con la mercancía que hay dentro y no es mía?
Se aparta antes de tocar nada, y es uno de los motivos por los que insistimos tanto en el inventario inicial.
En un almacén de tránsito o en una plataforma de distribución conviven cosas con dueños distintos: palés de sistemas de intercambio que pertenecen a un pool y no a la empresa, jaulas y contenedores retornables de clientes, utillaje ajeno, mercancía de un depositante y existencias que todavía no se han despachado y siguen en régimen aduanero.
Nada de eso se puede achatarrar ni destruir por decisión propia, aunque haya perdido todo su valor comercial. Lo identificamos, lo separamos físicamente, lo dejamos reflejado en el inventario y te decimos a quién hay que llamar para cada cosa.
¿Cierras una nave en La Jonquera? Mándanos la cláusula de devolución y lo miramos
936 940 451